Solo un pensamiento...


Las palabras dichas son llevadas por el viento y olvidadas la mayoría de las veces, pero las escritas no conocen de tiempo, son perennes. En honor a ellas; algunos de mis trabajos. 





lunes, 10 de marzo de 2014

Moisés David Guánchez Díaz, agredido por la GNB en Montaña Alta

Moisés junto al personal del HVS que lo ayudó a recuperarse

“Gracias a los médicos del HVS hoy puedo contar mi historia”


Daniel Murolo
Diario La Región
O le quitan las esposas o yo misma busco una segueta”, le advirtió una de las doctoras a los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que impedían que los galenos de turno la tarde del pasado miércoles le prestaran los primeros auxilios a Moisés Guánchez, quien había sido ingresado presentando varias heridas de arma de fuego, perdigones.
“Fueron mis ángeles, gracias a ellos hoy puedo contar mi historia”, agrega el joven de 19 años, quien este lunes amaneció finalmente en casa, luego de permanecer 4 días hospitalizado en el Victorino Santaella de la capital mirandina. “Les estaré eternamente agradecido”.
Guánchez narró a La Región, en entrevista exclusiva, como ocurrieron los hechos la tarde del 05 de marzo, cuando el sector Montaña Alta del municipio Carrizal se convirtió en un autentico campo de batalla en el que se enfrentaron manifestantes y efectivos de la GNB.
“Ese día llegué a trabajar a la hora de siempre, desconocía que habían manifestaciones en la zona, todas las entradas del centro comercial (La Cascada) estaban cerradas, menos el acceso de Montaña Alta”, recuerda el joven, quien labora en el local de comida rápida “Sabores”.
“Comenzamos  a escuchar fuertes detonaciones, por lo que nos asomamos en varios oportunidades a ver lo que ocurría”, indicó, agregando que aunque el jefe de seguridad del centro comercial pidió cerrar, la directiva se negó por lo que permanecieron trabajando hasta después del medio día.
Pasadas las 2:30 de la tarde, finalmente deciden cerrar La Cascada. “Tomé los ascensores y al salir al estacionamiento vi pasar a los militares en motos por la Panamericana disparando, por lo que me lance al suelo, en cuestión de minutos ingresaron al centro comercial”.
 -Uno de los motorizados me interceptó, el primer disparo (perdigones) lo recibí en el brazo, corrí y me siguieron (…) el segundo fue en el glúteo, me lancé al jardín para evitar un cuarto motorizado, fue cuando me rodearon. Dos me agarraron por los brazos y un tercero me disparó a quema ropa en el entre piernas.

Momento en el que la GNB saca a Moisés del centro comercial


Al ver lo que ocurría los vigilantes del centro comercial cierran los accesos, lo que obliga  a los militares a sacar a Moisés a rastras luego de doblar uno de los portones. “Ya en la Panamericana, había un grupo de motorizados oficialistas, gritaban: déjenlo morir desangrado, vamos a pasarle las motos por encima. Me insultaban, mientras mis heridas sangraban y los efectivos se reían”.
Moisés fue esposado e ingresado en un carro oficial, no recuerda mucho más que los insultos de los uniformados, “me decían que me iban a dejar en una zanja para que muriera, que no iba a tener familia ni hijos (por la herida propinada en el entre pierna), me quitaron el bolso, mi cartera, dos celulares y dinero en efectivo. No sé cuanto tiempo pasó hasta que llegamos al hospital, pero para mi fue una eternidad”.
Al llegar al Santaella los efectivos impiden que los camilleros ayuden a Moisés. “Me hicieron trotar por toda la emergencia, cuando llegué a donde estaba la doctora me desplomé, no podía más”. Asegura que los GNB amenazaron con insultos a los galenos para que no lo atendieran, “pero ellos (los médicos) hicieron lo que pudieron para ayudarme”.

Moisés herido rodeado por la GNB
 El joven fue intervenido quirúrgicamente para extraerle los perdigones de diferentes parte del cuerpo, tras cuatro días hospitalizado fue dado de alta el domingo a las 8:00 de la mañana.
“Mi mensaje a todos esos jóvenes que hoy protestan es que lo hagan de forma pacifica, pacíficamente se logra más que de forma violenta. Pido justicia para que estos GNB no sigan agrediendo a gente inocente, sólo pido que nadie más pase por lo que he vivido yo”.
En audiencia celebrada en el propio hospital y gracias a las fotos tomadas por vecinos del sector, Moisés fue librado de todos los cargos que pretendían imputarle. “Me sembraron bombas molotov, varios metros de alambre de púa, dos miguelitos y además me acusaban de haber intentado robarme dos motos  (…) alteración de orden público, desacato a la ley, entre otros cargos querían imputarme”.
Agradeció a todas las personas que a través de las redes sociales enviaron fotos en las que se demostraba que fue detenido dentro del centro comercial y que no estaba protestando.

Solidaridad
Mónica Díaz, madre de Moisés, calificó como “extraordinaria” la labor de los médicos. “Hicieron fuerza para que mi hijo fuera atendido, no tuve que llevar ni una gasa”, indicó. Recordó que una de las doctoras es de apellido Gallardo, “hay que cambiar la O de su apellido por una A, es una mujer gallarda, yo logré ver a mi hijo en el piso 2 gracias a ella”.


Aseguró que lo vivido le demostró que el venezolano es solidario, “estos médicos han hecho de todo por ayudar a esos jóvenes heridos en las protestas, al igual que muchas familias le han abierto sus casas a estos muchachos para protegerlos  cuando son perseguidos por los militares”.