Solo un pensamiento...


Las palabras dichas son llevadas por el viento y olvidadas la mayoría de las veces, pero las escritas no conocen de tiempo, son perennes. En honor a ellas; algunos de mis trabajos. 





domingo, 30 de septiembre de 2012

Entrevista exclusiva al Vicepresidente de la República, Elías Jaua:

“En Los Teques nació mi semilla política”

“Estamos trabajando con toda la maquinaria bolivariana para lograr la victoria de Chávez en Miranda, entre otras cosas para darle una lección moral a quien llegó a la gobernación para utilizarla como una plataforma política”

Daniel Murolo
Entrevista para La Región
“Coño chamo dile que yo voy a votar por el comandante, pero que hagan algo por la inseguridad porque nos está matando”, me dice el mototaxista al dejarme frente a la sede de la Vicepresidencia de la República. El mensaje es claro y directo para el hombre que ocupa el segundo cargo en importancia del Estado, y quien no duda en admitir que ese es el primer problema que aqueja a los venezolanos.

Su despacho es amplio y silencioso. Una especie de búnker que aunque ubicado en pleno centro de la ciudad, a un costado de la avenida Urdaneta, arteria vial eternamente congestionada, se mantiene tranquilo, pacífico, similar a la actitud que caracteriza a quien hoy lo ocupa, Elías Jaua.

“Miranda es el estado con mayor índice de inseguridad, no lo era hace cuatro años, pasó de estar en el tercer o cuarto lugar al primero, técnicamente se duplicó la tasa de homicidios”, reseña sobre el tema que tanto preocupa a la sociedad, reflejada en el mensaje del mototaxista.
Y aunque deja claro que en la actualidad los esfuerzos estás centrados en lograr la “victoria perfecta” del presidente Chávez el próximo domingo, aclara que en diciembre, tras realizarse las elecciones de gobernadores en las que aspira ganar, una vez asuma la gobernación de Miranda, esa será la primera tarea que lo ocupará. 

“Hay áreas fundamentales como las políticas de seguridad, colocar la policía de Miranda a la orden del nuevo modelo policial, comenzar un proceso de formación en la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) para lograr la tasa de encuadramiento, invertir recursos en equipamiento, tanto con dinero de la gobernación como del Estado”. 

Pero no se trata solo de aumentar el número de uniformados bien dotados en las calles, apuesta  a la recuperación de espacios para los jóvenes, “el tema de la seguridad no es sólo represivo, sino de crear condiciones para que la juventud tenga un referente distinto a la violencia, las drogas y armamento”.

Cree fundamental incorporar a la gobernación a la política de desarme que según detalla, está adelantando la comisión nacional, “es decir, aplicar lo que ya está siendo exitoso en parroquias como Catia y La Vega, que es un nuevo modelo de seguridad, en todo nuestro estado”.
¿Cual es la evaluación que hace como vicepresidente de la gestión actual Gobernador de Miranda?
- No se puede evaluar la gestión de Capriles en Miranda porque sencillamente no existe, en materia de seguridad duplicó la tasa de homicidios, ese es el balance  de quien ofrece resolver el problema a nivel nacional en un año, cuando en tres años lo profundizó, especialmente en Los Teques,  una ciudad que era tranquila.
“A mi me duele mucho esa ciudad, ayer -el jueves- la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) tomó la avenida Víctor Baptista a solicitud mía, los llamé y les pedí que por favor junto al Cicpc hicieran un trabajo de inteligencia para saber qué es lo que pasa, porque en esa avenida todos los fines de semanas hay homicidios, al igual que otras zonas como Guaremal y El Nacional”, destaca, tras agregar que quien han dado la cara  ante esa realidad “es el Gobierno Nacional con la Guardia del Pueblo y la ayuda de la policía municipal”.

- En materia de vialidad local tampoco hizo nada, las vías nacionales son nuestra responsabilidad y nunca la hemos eludido, se le fueron 4 años diciendo `es que no es nuestra competencia´. Un gobierno más allá de las correspondencias legales tiene un compromiso con un pueblo, en Barlovento la vialidad la recuperamos nosotros, así como la Troncal 9 y carretera de El Jarillo ante su indiferencia.

Asegura que Capriles “acabó con las misiones en la entidad, le retiró el servicio de ambulancias a los CDI y a los Barrio Adentro, mientras que en materia social lo único que hubo fue sabotaje a las políticas del Gobierno Nacional”.

- En vivienda, contrario al espíritu de la Constitución que obliga a que el pueblo tiene derecho a una casa digna, en Miranda volvieron a la política de los adecos y copeyanos de repartir láminas de zin y bloque, dan 20 mil Bs. para que construyan los ranchos en el mismo sitio, entre pozos de cloacas; esa es la visión de un burgués como él de como debe vivir el pueblo. Lo que hubo fue el uso de nuestra gobernación y nuestros recursos para proyectarse y lograr la candidatura a la presidencia.
Transformando Los Teques
 Jaua se conoce cada rincón de Los Teques, no porque visite a menudo la ciudad, sino porque vivió parte de su infancia las calles El Vigía, Campo Elías y El Cementerio, de allí su empeño en “rescatar y transformar” la capital mirandina.

- En Los Teques nació mi semilla política, era una ciudad insurreccional, siempre lo ha sido, en la época de los 70 cuando vivía allá, había guerrilla urbana, lo ocurrido en Garabato o el tren de El Encanto, fue un epicentro de la resistencia contra la cuarta república.

“Nunca he dejado de ir, porque tengo buenos amigos, por actividades políticas, hace un par de años vi la ciudad tan deteriorada que me preocupé mucho  y se lo planteé al presidente Chávez y gracias a Dios he contado con su apoyo, logramos esa inversión que nos ha permitido todas esas mejoras viales y recuperación de los espacios públicos”.

Recuerda que en 2006 se inició esa misión con la inauguración de la línea 1 del Metro Los Teques, inmediatamente la construcción de la linea 2 cuya excavación en la actualidad se encuentra en el municipio Carrizal. “Para los primeros días de diciembre vamos a tener en operación la estación Guaicaipuro, para el último trimestre del 2013 la estación Independencia y para los primeros meses 2014 las de Carrizal y San Antonio; igualmente ya se están haciendo los estudios para continuar hasta La Rinconada para enlazar con el Metro de Caracas y el Ferrocarril”.
- Paralelo a ello, venimos haciendo un conjunto de transformaciones urbanas, se han construido tres modernas instituciones educativas, incluyendo la de niños especiales, transformaciones de carácter vial como el elevado Bicentenario, el distribuidor Los Cerritos, algunos puentes de intersección dentro de la ciudad, así como el Parque de Los Coquitos, y en la actualidad estamos demoliendo el elefante blanco en la avenida Bolívar, espacio que se dedicará a la cultura.

En materia de viviendas Jaua recordó la construcción del complejo habitacional en Los Chorritos, “allí ya entregamos los primeros 80 apartamentos de un total de casi 300, para damnificados y sacar a muchas familias en riesgo de la carretera vieja Caracas - Los Teques; en El Paso hay un proyecto urbanístico para 200 apartamentos, igualmente en La Ladera (Carrizal), Lomas de Paramacay y otros colectivos que han presentado proyectos de viviendas que entrarán en el presupuesto del 2013”.

- Es triste decir que el gobernador saliente, se va sin dejar una sola obra importante para la ciudad de Los Teques, habría que preguntarse cuántas veces pisó Capriles el despacho de la gobernación, esa es una reflexión que deben hacerse los ciudadanos de Los Teques.
Chávez gana en Miranda

A una semana de las presidenciales, ¿Elías Jaua se atreve a dar proyecciones de los resultados?
- Lo que puedo decir es que Chávez gana, según lo que indican todas las encuestas, hablando de las serias y no las que dan empate técnico o que Capriles va ganando sin explicar metodología, las tradicionales, esas le dan una ventaja que va desde los 11 puntos hasta los 17.

“Más allá de una ventaja importante, en una democracia gana el que logra la mayoría de los votos y nosotros lo que aspiramos es que la oposición reconozca los resultados, por eso el  llamado a nuestra militancia es a redoblar los esfuerzos para lograr la más amplia ventaja, porque mientras más grande sea menos probabilidades hay de que se activen los planes violentos de algunos sectores”.

Asegura que su esfuerzo está centrado en esta entidad, “Miranda es un estado que está muy  polarizado, sobre todo por el peso que tienen los municipios metropolitanos como Baruta, Chacao, El Hatillo y otros como Los Salias y parte de Carrizal; Guaicaipuro es un valuarte de la revolución, el pueblo de Los Teques valora todo lo que se ha hecho por esa ciudad, la atención especial que le ha dado Chávez, nosotros estamos convencidos que en Guaicaipuro vamos a ganar”.

- Estamos trabajando con toda la maquinaria bolivariana para lograr la victoria de Chávez en Miranda, entre otras cosas para darle una lección moral a quien llegó a la gobernación ofreciendo resolver los problemas de los mirandinos y a lo largo de 4 años lo que ha hecho es utilizarla como una plataforma política para la aspiración de un grupo económico e intentar asaltar a Miraflores.

Sin candidato en Guaicaipuro
Jaua es tajante al declarar que por ahora la prioridad es otra, “en este momento el partido ni siquiera ha definido el mecanismo de selección de sus candidato a alcaldes, eso es para abril del año que viene, nuestra concentración ni siquiera es en la gobernación, sino en la batalla del 07 de octubre”, dijo al ser consultado sobre quien enfrentará al candidato de la unidad en las elecciones de alcaldes pautadas para el año entrante.


Fotos: Malva Suárez Silva


lunes, 3 de septiembre de 2012

Roderick Navarro

“Sabía que si quería sobrevivir
tenía que lanzarme del autobús”

Dos sujetos armados lo atacaron cuando viajaba en un autobús, la razón: vestía una franela del Movimiento Estudiantil. Roderick cuenta cómo fue la noche que fue víctima de intolerancia política

Daniel Murolo
Edición Aniversario La Región 
“Dónde están los estudiantes para que te defiendan”, le gritaba uno de sus agresores mientras lo golpeaba aquella noche. Roderick Navarro, miembro del movimiento estudiantil venezolano, pensó que no sobreviviría al ataque armado de dos sujetos dentro de un autobús cuando regresaba a su residencia.

Ese día, 3 de diciembre de 2007, el Movimiento Estudiantil celebraba la victoria del “NO” en los resultados del referéndum con el que el Gobierno Nacional intentaba modificar 69 artículos de la Constitución. Roderick formaba parte de la organización desde su activación en mayo del mismo año, cuando el presidente Chávez decidió no renovar la concesión al canal de televisión RCTV por su vencimiento.

“Llegó la noche y yo aún estaba en Caracas celebrando”, recuerda el joven residenciado en Guarenas. “Me trasladé hasta la parada de autobuses para tomar uno hasta mi casa, cuando me subí estaba solamente el chofer, por lo que esperamos algunos minutos para ver si llegaban más pasajeros”.

En minutos se subieron dos sujetos y el colectivo arrancó, “yo era un chamo que estaba comenzando en la política, ese día estaba bien identificado con el movimiento estudiantil, vestía una pañoleta y una franela con nuestro símbolo: las dos manos blancas”, recuerda.

Sin mediar palabra uno de los sujetos desenfundó un arma de fuego y apuntó al chofer, mientras que el otro se dirigió al asiento en el que estaba sentado Roderick. “El tipo se ensañó conmigo, el bus tomó la vía dirección a la avenida Francisco de Miranda mientras este individuo me insultaba y golpeaba sin parar”.

“Me arrancó la camisa, mientras se burlaba y me decía que llamara a los muchachos de movimiento para que me salvaran, fue cuando sacó un arma y comenzó a golpearme con fuerza en la cabeza”.

En medio de la golpiza el joven logra zafarse y corre hasta la puerta de la unidad en la que se desplazaban, “no me importó que iba a 80 kilómetros por hora, pensé que si no lo hacía me iban a matar, por lo que salté en medio de la noche”.

Tras rodar varios metros en el asfalto, Navarro cae frente a la sede del Instituto Nacional de Parques, “estaba sin camisa, con un solo zapato, sangraba por todos lados, gracias a la adrenalina pude ponerme de pie y pedir ayuda a un grupo de guardia nacionales, quienes no me prestaron atención”.

Caminó hasta el local contiguo el cual tenía el portón abierto, “tenía los pies destrozados, lo primero que hice fue tomar agua, era un sensación terrible, sentía como si tenía una esponja de alambre en la boca, tenía los labios y la lengua lacerada por los golpes, me acosté en los asientos de espera y fue cuando se me acercó un GN quien quería desalojarme del sitio, le expliqué todo lo que me había pasado, que me prestara un teléfono, pero insistía en que tenía que retirarme del sitio, porque parecía un indigente”.

Tras quedarse dormido algunos minutos fue despertado por una mujer, quien le regaló una franela y lo ayudó a contactar a su familia. “Cerca del amanecer llegó mi familia, fue cuando me di cuenta lo mal que estaba, no me podía parar, el dolor era insoportable”.

Tras permanecer varias semanas en silla de rueda Roderick fue sometido a una cirugía en la rodilla para corregir sus ligamentos, los cuales resultaron dañados. “Fue como un secuestro exprés, fue un claro ejemplo de la intolerancia política del país, personas identificadas con el gobierno que aprovecharon para descargar su furia en mi”.

Recuerda que la persona en quien pensó mientras era golpeado, fue su madre, “por ella sobreviví, por ella me armé de fuerza y logré escapar del sujeto y lanzarme del autobús”. 

“Estaba sin camisa, con un solo zapato, sangraba 
por todos lados, parecía un indigente”.

Julius Castro

“Una nube con forma de hongo me
advirtió que había explotado Amuay”


Un escape de gas provocó el incendio de nueve tanques de combustible y 
destrozos y derrumbes en las viviendas aledañas
Daniel Murolo
Edición Aniversario La Región
El estruendo hizo crujir techos y ventanas, la onda expansiva arrancó puertas y sumió en una profunda oscuridad todo el sector. “Yo estaba dormido, desperté presa del pánico, pensando que había estallado una bomba sobre mi hogar”, recuerda Julius Castro.

Era un poco más de la una de la mañana del sábado 25 de agosto cuando una intensa luz naranja escandiló el cielo en Paraguaná. “No recuerdo cómo me levanté de mi cama, en medio de la oscuridad sólo pensaba en que tenía que salir de la vivienda, cuando fui a abrir la puerta de mi cuarto me llevé la sorpresa de que ya no estaba, había sido arrancada del marco”.

Lo primero que pensó Julius, residente del sector San Rafael del municipio Los Tanques del estado Falcón, es que había estallado la planta eléctrica Josefa Camejo, ubicada muy cerca de su residencia. “Cuando salí de mi casa inmediatamente miré en dirección a la planta, pero no había humo, pero al voltear vi una enorme nube con forma de hongo, como las que provocan las explosiones nucleares, que dominaba el cielo, era aterrador”.

Había  explotado Amuay, una de las tres centrales que forman parte del Centro Refinador de Paraguaná en Punto Fijo, uno de los mayores del mundo, ubicado a escasas cinco cuadras de la residencia de los Castro.

- Todos comenzamos a correr, busqué inmediatamente comunicarme con otros familiares que viven cerca para saber cómo estaban, nos concentramos todos en un sitio y decidimos irnos para resguardar nuestra seguridad, luego nos enteramos que otras personas habían sido desalojadas antes de la explosión, es decir, una hora antes habían alertado a varios familiares de trabajadores de la refinería que había una fuga que no podía ser controlada y que se alejaran del lugar.

Un escape de gas provocó el incendio de nueve tanques de combustible y destrozos y derrumbes en las viviendas aledañas, sobre todo en el Destacamento 44 de la Guardia Nacional, cobrando casi medio centenar de vidas y más de 70 heridos.

Julius recuerda que aunque en muchos sectores de la zona tenían días  sintiendo un fuerte olor a gas, en el caso de su casa no, “mi vivienda está ubicada en un sitio donde la brisa pega con fuerza, sopla de mi casa hacia la refinería, por lo que ese olor no llegó, así que nos fuimos a dormir tranquilos. 

- Para nosotros fue como volver a nacer, pudo ser peor, habían muchas más esferas rodeando la que estalló, gracias a Dios se sellaron ellas mismas por el sistema de seguridad que tienen, no nos explicamos cómo no fue mayor, todo paraguanero tiene un familiar que trabaja en refinería, todo el mundo aquí está claro que las dos refinerías están en el piso por falta de mantenimiento.

Julius junto a su familia desalojó su casa minutos después de la explosión, “no hemos vuelto desde entonces, estamos esperando que Protección Civil  (PC) o bomberos evalúen si puede ser habitada nuevamente, nosotros tenemos suerte de podernos quedar en casa de familiares, pero otros vecinos están en refugios desde el sábado”.

La explosión de Amuay es considerada la más grave del mundo en los últimos 25 años. A cuatro días del hecho, siguen ardiendo los tanques y aumenta la cifra de fallecidos. 
“Para nosotros fue 
como volver a nacer”

sábado, 1 de septiembre de 2012

José López:

“Una fuerza superior me ayudó
a salir con vida del lago”

José López fue uno de los 11 pasajeros que sobrevivieron cuando el autobús en el que viajaba se precipitó al Lago de Maracaibo la noche del 5  de abril de 1991. 59 no lo lograron. 

Daniel Murolo
Edición Aniversario La Región
En milésimas de segundos el asfalto de la vía del puente sobre el lago de Maracaibo desapareció de la vista de José. “Tras impactar con la baranda central, saltamos a la vía contraria quedando de frente al agua”, recuerda.  El autobús, cargado de 59 pasajeros, cayó al vacío 15 metros. Comenzaba así su lucha por sobrevivir.

5 de abril de 1991. La emoción de poder viajar desde Barquisimeto hasta Puerto Cabello en tren, lo llevó a tomar aquella noche el bus 17, placas C-01354 de Expresos Occidente. “Yo me quedaba en Lara, tenía 20 años, estaba estudiando el quinto semestre de Comunicación Social, la idea de poder ir a visitar a mi tía en tren -línea ferroviaria que ya no funciona- me hacía ilusión”, recuerda.

Eran las 11:00 de la noche con seis minutos y 48 segundos, según el reloj del conductor que fue encontrado sin vida posteriormente, cuando la unidad se sumergió en las profundas aguas del lago. “Me faltaba el aire, pero no pensaba en eso. Me concentraba en nadar rápido, en llegar a la superficie”, recuerda José, tras aclarar que nunca pensó que sería su final. “Creo que me ayudó el hecho de estar calmado. Dos años antes del accidente había aprendido a nadar”.

La oscuridad era total. “Dejé que la fuerza de gravedad me ayudara, nadaba hacia arriba. Mis manos tocaron algo duro, creí que era algo que estaba flotando y sentí un alivio al pensar que ya estaba cerca, pero la tranquilidad se disipó cuando sentí que me hundí más al tratar de aferrarme. Eran maletas, no había llegado a la superficie”.

Nadando entre los cientos de escombros, producto del impacto de la pesada unidad contra el agua, finalmente se agarró a una pequeña tabla, la cual utilizó para impulsarse. “Ya no tenía oxígeno, me ahogaba, fue cuando salí a la superficie, tome una enorme bocanada de aire”.

Un fuerte golpe recibido en un ojo le impedía ver. “Estaba oscuro, la corriente nos había alejado del puente, escuchaba gente gritando, fue cuando a lo lejos vi un caucho flotando”. El salvavida improvisado había sido lanzado por un grupo de personas que atónitas veían desde el puente.

José debió nadar entre 20 y 30 metros para llegar. “Al caucho estaba aferrado Jorge, un joven karateca que viajaba aquella noche junto a su amigo Arístides, quien no pudo salir del bus, estaba como en shock, lo animé a que nadáramos hasta la base del puente”.

“Nos lanzaron muchos mecates desde arriba para subirnos. Le dije al muchacho que subiera él primero. Le hizo un nudo, metió un pie y comenzó el ascenso”.

- Fui el segundo en agarrar el mecate. Al llegar arriba, enseguida pregunté por el muchacho que había subido antes, pero quienes me ayudaron me dijeron que era el primero en llegar. No lo podía creer. Mi compañero se cayó en el trayecto sin que yo lo notara. Tres de los 11 sobrevivientes salimos así, gracias a la gente que nos lanzó los mecates.

21 años después de lo que es considerada la peor tragedia vial sobre el puente, José asegura que una fuerza superior lo ayudó a salir con vida del lago. “Todos los días Dios se nos manifiesta de alguna manera, sólo debemos confiar en él y en nosotros mismos”.

La dura prueba que le tocó vivir no le impidió seguir con sus metas. “Dos meses más tarde, cuando me recuperé, hice otra vez mis maletas y me embarqué de nuevo en un bus para ir a visitar a mi tía. Tiempo después el destino me llevó a trabajar en un diario de la Costa Oriental del Lago. Atravesaba el puente dos veces al día. Nunca sentí temor de cruzarlo, ni después de sobrevivir a la caída”.

“Nunca pensé que sería mi final. Creo que 
me ayudó el hecho de estar calmado”

miércoles, 29 de agosto de 2012

Malvina Pesate:

“Un ángel tomó la bala y la dirigió”

Una primer tiro -hasta el momento se desconoce de qué bando salió- desató una verdadera guerra en la avenida Baralt, Caracas. Policías, francotiradores, militares y civiles atacaron y fueron atacados en un frente de batalla que dejó una docena de muertos y cientos de heridos.

Daniel Murolo
Edición Aniversario La Región
La imagen de Malvina Pesate cayendo al piso luego que una bala atravesara su rostro, le dio la vuelta al mundo. Ella, al igual que una gran cantidad de venezolanos, salieron aquel 11 de abril de 2002 a la calle para pedir la renuncia del Presidente de la República. 

“Era la primera vez que me colocaba una franela que me identificaba con un partido político”, recuerda una década después, tras añadir que a su juicio fue justamente el vestir esa prenda tan llamativa (amarilla) y su estatura (casi 1,80) lo que la convirtió en un blanco fácil para el francotirador desconocido que esa tarde le quitó la vida a varios manifestantes. 

Malvina asegura que nunca escuchó ninguna detonación de arma de fuego. “Yo veía eran piedras, una lluvia de piedras que nos lanzaban, recuerdo que cuando llegamos a la esquina de La Pedrera, los muchachos que estaban conmigo me pidieron que me quedara allí, mientras ellos se adelantaron”.

- En segundos vi un señor que estaba a pocos metros de mi (Jorge Tortoza), caer de cara al piso, comenzó a botar mucha sangre, me asusté y comencé a llamar a quienes estaban conmigo, en ese momento sentí el impacto.

“No era dolor, fue como un golpe muy fuerte en la cara y pensé: me pegaron una pedrada”, su rostro comenzó a dormirse y es cuando cae hacía tras perdiendo el conocimiento. “Todos pensaban que estaba muerta, me arrastraron hasta una pared, recobré el conocimiento y es cuando me suben a una moto de la Policía Metropolitana y me trasladan a un centro de salud”.

Malvina se enteró que había recibido un balazo tres días después, en la habitación de la clínica en la que se recuperaba. “Siempre pensé que había sido una pedrada, veía a mis amigos y familiares llorar y les pedía que se quedaran tranquilos, que sólo había sido una piedra”.

“No tengo duda, un ángel tomó la bala y la dirigió, sólo eso puede explicar que haya entrado a pocos centímetros de mi boca , reventara mi mandíbula y saliera por la nuca, causando sólo insensibilidad absoluta en varias partes de mi rostro al dañar varios nervios”. No dejó esquirlas, los médicos no entendían qué había pasado, sólo observaban atónitos  el curso de la bala a través de la cabeza de Malvina. 

- Hoy en día tengo insensibilidad en ciertos puntos dentro de la boca. Las cosas me cambiaron de sabor, tuve que aprender a comer. Una bala que me pudo haber matado o dejarme en vida vegetal, no hizo nada. El hueso soldó perfecto, si ven una radiografía no creerían que el algún momento sufrí una fractura de esa magnitud.

Una década después del suceso, asegura que fue difícil volver a la normalidad tras conocer lo cerca que estuvo de morir. “No entendía como alguien pudo quererme matar sin conocerme, sin que yo le hubiese hecho algo, yo estaba simplemente manifestando, como cualquier otro ciudadano”.

Desde entonces cada 11 de abril le cantan cumpleaños. “Yo volví a nacer ese día, todos los años mis amigos y parientes me pican una torta y me cantan, estoy viva, me dieron una segunda oportunidad y eso hay que celebrarlo”.

Pese a la presión de la familia y de muchos allegados, Malvina volvió a las calles a manifestar pocos meses después del tiroteo, “no he abandonado la calle, sigo en pie de lucha por lo que creo, Dios me dio una segunda oportunidad y no pienso desperdiciarla”.

“No entendía como alguien pudo 
quererme matar sin conocerme”.


Daniela Bascopé

“A mí no me quedó más
opción que luchar o morir”

El relato de supervivencia de Daniela Bascopé, talentosa actriz diagnosticada con cáncer a los 24 años de edad, y su determinación a seguir viviendo
Daniel Murolo
Edición Aniversario La Región
Cuando a Daniela Bascopé le dijeron que tenía cáncer, algo inexplicable pasó dentro de ella. Mientras la mayoría de los pacientes que reciben ese diagnóstico son invadidos inmediatamente por sentimientos como miedo y terror, ella por el contrario sintió paz interior y la certeza de que iba a superarlo.

“Fue casi como un alivio saber finalmente que era lo que tenía”, agrega la joven actriz, quien recibió de boca de su abuelo, quien es médico, la noticia. “Tenía más de un mes en terapia intensiva, operándome de varias cosas, los especialistas no daban con mi diagnóstico, lo que era peor porque la enfermedad avanzaba al no recibir el tratamiento adecuado, mi familia lo supo 48 horas antes que yo”.

Daniela, quien irónicamente en dos ocasiones había interpretado como actriz a mujeres que padecían la enfermedad, comenzaba así su batalla personal con la certeza de que lograría la victoria. “Igual que sucede con los hombres que van a la guerra, a mí no me quedó más opción que luchar o morir”.

El proceso no fue fácil, asegura que estuvo lleno altibajos y depresiones. “No es que tuve una metodología clara para superar la enfermedad, fui aprendiendo en el camino, en mi caso me apoyó muchísimo la familia, fue fundamental, recibí el apoyo de muchos amigos y personas no conocidas”.

- La parte más difícil la vi como una experiencia que me podía dejar una enseñanza, dejé de  preguntarme por qué a mi y comencé a buscar el significado de por qué me estaba pasando, traté de sacarle provecho a mi enfermedad, ver qué mensajes me enviaba, qué cosas me quitaba y cuáles tenía que valorar más.

Recuerda uno de esos días difíciles en los que pensó que no podría superarlo. “Ese día sentí mucho miedo y recuerdo que tuve un pensamiento directo hacía Dios, le dije: `Coño no quiero que me saques del juego aún´”.

Asegura que perder el cabello fue lo de menos. “Tuve que vivir tantas cosas antes y durante el tratamiento que perderlo fue una estupidez, estar en terapia intensiva fue lo peor, lo más duro”.

La experiencia hizo entender a Bascopé la vulnerabilidad humana y la enseñó a apreciar la vida con otros ojos, aunque aclara que el hecho de haber superado una experiencia de este tipo no implica “que uno viva en un estado de iluminación perenne”.

“Si hay muchas cosas que se redimensionan, hay días que te das cuenta más que otros, uno tiene la tendencia de ir olvidando -ya han pasado 5 años- hay cosas que me quedan y que no se olvidan, trato de no darle importancia a lo que no lo tiene”, reseña, tras aclarar que ahora valora más a su familia y se “vacila todo los detalles de la vida, desde el jugo de lechocita con limón hasta la luz que entra al vehículo cuando manejo”.

Vencer y vivir
El relato de sobrevivencia de Bascopé quedó plasmado en un libro, el cual desde su publicación ha servido de inspiración a cientos de venezolanos que les ha tocado librar la misma batalla. “No es que yo tenga todas las respuestas, pero quizás muchas cosas que yo hice en mi proceso le sirvan a otros”, aclara, luego de recordar que escribir “Vencer y Vivir” fue una terapia.

“Siempre había escrito diarios, es una forma de hacer catarsis muy útil que siempre recomiendo, a medida que fui escribiendo me di cuenta que podía transformarse en una herramienta útil para los demás, no solamente para que yo me descargara (...) se lo pasé a  Antillana que fue la editorial que me la publicó y ya vamos por la quinta edición”.
Le dije a Dios: Coño no quiero 
que me saques del juego aún”.

miércoles, 4 de julio de 2012

Actriz venezolana, Elizabeth Morales:


“Por mi paz mental 
y la de mis hijos 
viajé 5.604 kilómetros”

A pesar de mantenerse en la cresta de la popularidad en la tv, Elizabeth Morales decide junto a su familia dar un cambio radical en su vida y residenciarse desde 2004 en Canarias, huyendo del principal problema de los venezolanos: la inseguridad.


Daniel Murolo 
Edición 46 Aniversario La Voz
El día llegó. Un profundo sentimiento de abandono la embargó, comenzó a llorar sin parar, sólo recuerda que cuando el avión despegó volteó a ver a su esposo, quien viajaba a su lado sosteniéndole la mano, “yo no sé de qué nos estamos salvando, pero nos salvamos”, le dijo.

Han pasado 8 años. A diferencia de muchas otras actrices, Elizabeth Morales no se fue del país en busca de su internacionalización, mucho menos huyendo de la fama generada por su trabajo en 17 telenovelas y un importante número de películas. “Me vine a Canarias por mis hijos, escapando de la inseguridad”.

Elizabeth se negaba a tener que educar a sus hijos tomando como base la prevención ante el alto indice de inseguridad, pues vivía en Caracas, la cuarta ciudad más violenta del mundo. “Cosas tan tontas como ir en el carro y armarle un lío a mis niños como si estuvieran cometiendo un gran pecado porque habían bajado la ventanilla o ir aterrada a llevar a mi hija al colegio, que quedaba a dos cuadras, porque habían secuestrado a un niño en la zona, era demasiado para mi”.

- Todo eso nos fue llevando a tomar la decisión de venirnos a otro país, donde no tuvieran que crecer mis hijos con tanto miedo, además rechazaba tener que educarlos con la convicción de que era algo normal, que creo ese es el problema en Venezuela, que cuando nos acostumbramos a que hay que vivir de esa forma llegamos a creernos que es normal.

Hoy día vive junto a su esposo, el también actor José Zambrano, en Santa Cruz de Tenerife, España. No ha vuelto desde entonces a Venezuela, pero asegura que sigue de cerca los acontecimientos que ocurren en su patria. 

“Yo me vine muy agobiada y obstinada, en un momento cuando no sólo el problema era la inseguridad, sino que todos los días habían protestas en Caracas, cierre de calles, las llamadas guarimbas, estaba muy saturada, lo hice por mi estabilidad emocional y la de mis hijos”, recuerda.

Morales, quien logró el reconocimiento como actriz en Latinoamérica por su actuación en Amor de Papel (coproducción con Antena 3 España),  Peligrosa y Ángel Rebelde (realizada en Miami), recuerda claramente cual fue el detonante para tomar la decisión de dejarlo todo.

Un día al llegar a su residencia se encontró con una amarga sorpresa: sujetos habían ingresado tras forzar la cerradura cargando con todas sus pertenencias. “Es horrible sentir que violaron tu intimidad, ver tu ropa interior en el piso y saber que alguien la manoseó, ver las pisadas (...) no sólo el vivir eso, es saber que esos delincuentes vieron como vivías, cuantos hijos tenías, sino que los pocos ahorros que teníamos entonces los tuvimos que gastar cerrando la casa como una jaula”.

Inmigrante privilegiada
Asegura que el proceso de adaptación fue fácil. “Me vine a un sitio donde ya tenía familia viviendo, para rematar muchos de mis grandes amigos de Venezuela ya se habían venido a vivir para acá, eso facilitó mucho el proceso”.

“Yo no me creía una diva en Venezuela, nunca, lo que sí me creía era que había nacido para ser actriz, para trabajar en teatro y cine el resto de mi vida, yo estaba canalizada que esa sería mi vida hasta que muriera; pero qué descubro al salir de mi país, pues que yo sí era capaz de vivir de otra cosa y no lo sabía, pensé que me iba a pegar, pero no fue así”. 

En Canarias a Elizabeth le ha tocado hacer de todo, “cosas que en Venezuela jamás imaginé que podía hacer: trabajar como asesor de seguros, vendiendo lineas tenefónicas, tuve un local donde sacaba fotocopias, enviaba fax, productos de regalos y hasta agente inmobiliario”, enumera entre risas.

En cuanto a su mundo, el de la actuación y el espectáculo, recuerda que al llegar a España lo primero que hizo fue tocar puerta en los canales locales. “Hice casting, pero cuando fui conociendo como era el medio aquí, supe que era imposible pretender vivir de eso, tengo una familia y debo trabajar en lo que sea, y lejos de molestarme o pegarme, me gustó. Al principio fue como una aventura, ya no lo es, es parte de mi vida”.

Trabajó como productora y presentadora en  Millenium MX, formando parte de un novedoso concepto en radio “Confidencias en un baño de damas”, para luego liderar el magazine matutino Buen Día durante dos años. Es cuando le llega la oportunidad de subirse nuevamente a un escenario

- Lo que hago como actriz acá es casi por hobby, hasta el momento he presentando dos obras “Monólogo con Ovarios” escrita por la venezolana Indira Páez y “Adictos” una pieza de José Enrique Padrón que muestra de forma cruda la realidad del consumo de droga entre los jóvenes.

En cuanto a regresar a su país, asegura que hasta el momento no se lo ha planteado. “No cambio la paz que acá tengo por nada, además sería muy difícil para mis hijos, cómo decirles que no pueden ir a una plaza a pasear con sus amigos hasta tarde porque es peligroso. Pero no digo que no, porque cuando yo estaba en Venezuela y veía a mis amigos que se venían para acá, yo decía que ni loca lo hacia y aquí estoy”.

Sin embargo asegura que añora la forma de ser de la juventud venezolana, “quizás no tiene la libertad de salir solos por la inseguridad, pero tienen otras cosas como la crianza y cultura que me gusta y tanto extraño”.

Porque mi salud está primero
Elizabeth no sólo tuvo que sacrificar su fama por el bienestar de su familia, sino también privarse de alguna de las cosas que más amaba hacer y degustar en su Venezuela. “Si me preguntas qué es lo que más extraño, te diría el olor del mar, porque aunque vivo en una isla (Tenerife, archipielago canario) acá no huele como en Venezuela (...) yo recurdo bajar hacia La Guaira y estando aún lejos de la costa bajar la ventanilla del carro y decir: que rico, huele a salitre a mar, aquí no”.

Recuerda igualmente la bahia de Cata, lugar donde desde niña -asegura- pasó todas sus vacaciones y luego de casada Higuerote y a la isla La Tortuga. “El platano, como lo extraño, aquí no lo hay,  me he acostumbrado a freir el cambur, porque para nosotros (los venezolanos) es un contorno casi obligado, a veces se consigue ya picado y cogelado, yo feliz como una limbruiz, me sabe a gloria”.