Solo un pensamiento...


Las palabras dichas son llevadas por el viento y olvidadas la mayoría de las veces, pero las escritas no conocen de tiempo, son perennes. En honor a ellas; algunos de mis trabajos. 





lunes, 21 de febrero de 2011

Espiritistas, santeros y paleros utilizan el embalse para rendir culto a la diosa 



La Mariposa convertida en 
sucursal de la Montaña de Sorte 


Daniel Murolo
El Nacional
Aunque el epicentro de su culto está en el Cementerio del Sur en Caracas, donde se encuentra su tumba, el chamo Ismael, el más socorrido de los santos malandros o corte calé, es también venerado en lo que es para mucho la nueva Sorte: el embalse de La Mariposa.

La imagen de Ismael, así como la de la Reina María Lionza, está presente en la mayoría de los más de 200 altares que se encuentra diseminados en los alrededores del principal reservorio de agua potable de los Altos Mirandinos y la Gran Caracas.

La corte calé, la más baja dentro del culto santero de María Lionza, la conforman una serie de delincuentes menores que cuidaron durante los años setenta los barrios en los que vivían y que murieron de forma violenta.

Tanto su tumba como los altares en su honor en La Mariposa, son visitados diariamente por seguidores provenientes de todo el país, quienes le piden protección para los que en vida son como ellos. 

"En un país donde cada fin de semana la sección de sucesos recoge escabrosas muertes por malandreo, sicariato o tristes errores, la protección de la corte malandra es necesaria", reseña Sandra López, mientras enciende un tabaco y coloca una lata de cerveza ante la imagen del “malandro”.

López, quien reside en la ciudad de Los Teques, asegura que el "santo" le salvó la vida a su hermano, al que querían matar, por lo que le agradece trimestralmente con margaritas turquesas el favor concebido. "A veces se las llevo al Cementerio del Sur y otras veces las dejó aquí en La Mariposa".

Acompañada por su hija de apenas nueve años, Sandra cuenta que "contactó" con Ismael a través de un santero, y que fue este malandro que lleva más de treinta muerto el que le advirtió del peligro de su pariente, algo por lo que le está "inmensamente agradecida".

Narra que cuando va al Cementerio debe esperar a que la tumba de Ismael, presidida por una imagen de más de un metro de altura en la que se le ve vestido con pantalón amarillo, camisa verde, gorra hacia atrás, gafas de sol y pistola al cinto, se desocupe de devotos, para poder ofrecerle la cerveza que “tanto le gusta”.

"Por esa razón a veces me resulta más cómodo venir hasta La Mariposa, hay menos gente en la semana y es un lugar bonito, se respira aire puro, por eso traigo a mi hijita, ella juega mientras yo me fumó un tabaco”, dijo.

Quienes veneran a María Lionza en el embalse mirandino, aseguran que la famosa Montaña de Sorte, ubicada e el estado Yaracuy,  se ha convertido con el tiempo en una zona peligrosa. 

“Fui hace un par de meses a pagar una promesa que mantengo con la Reina y me atracaron con una escopeta, me quitaron todo, desde el celular y el dinero en efectivo hasta las velas y baños que llevaba conmigo”, destacó Enrique Campos, quien desde entonces cumple con María Lionza en La Mariposa.  

El ritual. Alrededor de la imagen de Ismael - en La Mariposa o el cementerio- se congregan varias personas que realizan el tradicional ritual que consiste en dar tres golpes al suelo, prender un cigarrillo en la boca de la imagen y echar anís alrededor mientras se acompaña al santo.

Carlos es una de los seguidores de Ismael que lo venera en el embalse. Llega en motocicleta y enciende un tabaco, como hace cada semana desde "hace ya algún tiempo", para pedir que le proteja, aunque no especifica si de los delincuentes o de la policía. Y es que hasta ahí también se acercan delincuentes a pedirles ayuda en sus fechorías.

Pero también se realizan sacrificios de animales. Esto es patente en la cantidad de restos de palomas, chivos, gallinas y hasta gatos que se encuentran en los alrededores de la zona. 

“Aunque lo respeto, no estoy deacuerdo con ese ritual de sacrificar animales”, aclara Carlos, quien rechaza que tras realizar los rituales dejan los cuerpos abandonados a las orillas del embalse, lo que provoca olores nauseabundos y atrae moscas. 

Práctica de horror. "Es algo angustiante ver el influjo de la santería cubana en nuestro país, la cual también recibe el nombre de Regla de Ocha, que se traduciría como Culto a los Orichas", reseña el presbítero Otty Ossa Aristizábal.

Agregó que estas personas que suelen vestir de blanco y llevar collares de cuentas de vidrio multicolores; “en sus cultos sacrifican animales como gallinas y gatos y utilizan cráneos de muertos para sus prácticas”.

Recordó como en las últimas semanas varias han sido las personas que han denunciado la profanación de las tumbas de sus seres queridos en el cementerio Municipal de Los Teques. 

“Arrojan bolsas plásticas con restos de gallinas degolladas; mientras que inescrupulosos cargan con huesos y cráneos humanos para venderlos por no menos de 300 bolívares fuertes a los santeros”, dijo. 

Otty exhorto a la colectividad a abrir los ojos ante esta “avalancha de santeros que por ignorancia religiosa ha caído en este movimiento sincretista, en el cual usan escapularios y medallas para confundir".

Refirió que da mucho qué pensar el hecho de que a las personas que se inician en La Mariposa se les bañe de sangre de animales y utilizan huesos para la adivinación. "Lo más triste es que se ven niñas santeras vestidas todas de blanco con su gorrita de lana. Qué pesar. Es por eso que considero que para contrarrestar esa corrientes es necesario catequizar".

Calidad del agua en peligro. Un grupo de vecinos de la zona de El Cují denunciaron ante la Comisión de Ambiente y el Comité Antiinvasiones de la Alcaldía de Los Salias la proliferación de una serie de edificaciones ilegales cerca de los afluentes del embalse de La Mariposa, cuyas aguas están nuevamente amenazadas, pero esta vez por la acumulación de sedimentos.

Según Alejandro Álvarez, vecino denunciante, personas inescrupulosas están aprovechando que las policías están abocadas a vigilar las vías de circulación "para levantar estructuras ilegales, que más adelante son convertidas en altares y hasta viviendas, y cuyos desechos, al no ser canalizados, paran en los afluentes del embalse".

De acuerdo, con los representantes de Hidrocapital que llevaron a cabo la limpieza del embalse para retirar la planta de bora (que durante casi dos años mantuvo ocultas sus aguas), los residuos que pudieran darse como parte del proceso hidráulico para el fluido del líquido hasta los hogares citadinos, son completamente inorgánicos.

Sin embargo, un ingeniero residente de la zona denunció públicamente ante el Ministerio del Ambiente y el Comando Número 56 de la Guardia Nacional, ubicado en las adyacencias de la vía que conduce hacia Los Altos Mirandinos, la presencia de materia acumulada en el fondo de las aguas.

"Durante todas las reuniones que se han sostenido con Hidrocapital, Minambiente y los representantes de la Guardia Nacional se ha hecho hincapié en vigilar las actividades que se producen en las riberas de esta represa de agua, pero las personas siguen haciendo actividades cerca del embalse, además de que se producen botes de desechos y escombros que provienen de las invasiones", alertó Álvarez. 

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